ATENCIÓN AL CLIENTE (+34) 610226974

Kambalaya nace en 2014 como comercio tradicional especializado en la venta de abalorios y bisutería hecha a mano, localizado en el centro de Alicante y con Eva al frente y ayudada por un equipo de personas que desde ahora llamaremos NOSOTRAS. Tras varios años por ese camino el mercado cambia y el uso del abalorio empieza a estar en declive y, prácticamente, desaparecen todos los establecimientos destinados a esto en Alicante. Es en este momento cuando surge la idea y necesidad de un cambio importante en la identidad de la marca Kambalaya.

En 2018 empezó una transformación de la marca, donde además de cambiar la imagen de la misma, empezamos a centrarnos en la venta de BISUTERÍA CREADA POR NOSOTRAS MISMAS, dejando las abalorios en un segundo plano, aunque no eliminándolos para todas aquellas clientas que busquen este servicio.

También mantenemos el servicio de reparación de bisutería, ya que nos consta que somos de los pocos comercios a pie de calle (si no el único) que realiza dicho servicio.

Viendo la reacción y aceptación del público decidimos empezar a crear más diseños e incluir piezas de alta calidad; además de abrirnos paso en la venta online. 

Posteriormente, nos dimos cuenta de que había un pequeño sector dentro del mundo de los complementos al que no podíamos llegar con nuestras propias manos, pero no queríamos que faltara en nuestro catálogo. Estas piezas las conseguimos de distintos proveedores de varios países y llevan el distintivo "colaboración " en la descripción del producto.

Y finalmente, creamos un apartado de un tema que amamos, nuestra tierra y sus fiestas. EL RINCONCITO DE LA TERRETA. Es esa sección en la que todo lo que te encuentras tiene que ver con la pólvora, los colores, la música, los amaneceres de verano… en fin, les Fogueres de Sant Joan de nuestra ciudad, ALICANTE. En este rinconcito, dejamos a la vista todo aquello que llevamos en el corazón al estilo Kambalaya.

Gracias por confiar en nuestro proyecto y esperamos que te sientas a gusto con nosotras.

Atentamente,

KAMBALAYA.